Muy buenas noches a ti que me lees, y a los que siguen o han leído otras publicaciones del blog, en especial la que se titula: “Nota de domingo: Armando un calendario editorial”, pido disculpas miles por haber faltado a mi cronología de artículos por publicar luego de cumplir con el calendario únicamente durante la primera semana.
¿Y qué pasó con eso? Sólo te diré una palabra que lo resume y que a su vez es la inspiración para escribir este post: comodidad.
¡Comodidad que yo no tengo!
¡Comodidad o falta de ella que no me permite rendir al máximo! Porque ¿quién puede dar lo mejor de sí en el trabajo cuando no carece de los aspectos básicos de confort? Nadie. O mínimo, si se pudiera trabajar de bajo esas circunstancias, no sería con la potencia normal, está claro.
Yo les digo, amigos, NO SUBESTIMEN EL TRABAJO FREELANCE. Y esto va para quienes empiezan y para quienes ya iniciaron pero aún no le ven seriedad al asunto, pues trabajar por internet no es cuento para dormir; más bien requiere de elementos básicos para que trabajar desde casa resulte ameno, agradable y productivo.
Mi experiencia

Esta semana ha sido un verdadero caos. Mi país está atravesando por una sequía que jamás había visto a mis 24 años de edad, y para apañar un poco los daños ocasionados por el fenómeno el niño, Madurito y sus secuaces resolvieron racionar energía eléctrica no solo en mi estado, sino también en todos los estados de Venezuela. ¿Qué me pasó? Yo no estaba preparada para los cortes de luz en mi ciudad y mi trabajo freelance se volvió un caos.
Para empezar, no pude entregar trabajos tan simples que en un día normal me tardaría una media hora para terminar. Y mi falta de preparación para los apagones tiene que ver con que ahora mismo la batería de mi laptop está dañada, por lo que al cortar la luz, ¡zas!, me quedo sin trabajar. Además, los apagones hicieron estragos en el internet a nivel nacional; como saben, en mi país es CANTV el mayor (y casi único) proveedor de internet, por lo que el desconcierto se hizo presente no solamente en mi casa, ¡sino en la de todos!
Encima el calor, equipos de computación que se dañan, desánimo y desmotivación ilustran el escenario perfecto para mis peores pesadillas: trabajar desde casa sin comodidad. Porque vaya que es una de las cosas de las que más huyo…
Trabajar desde casa con comodidad
Necesitas resguardar tu espacio propio. Libre de mascotas, libre de niños y libre de vasos llenos con agua. ¡Me ha pasado! Bueno, a mi no, a mi novio, pero también te puede pasar a ti (se mojo el teclado. Sí, le cayó un vaso llenito de agua), así que te recomiendo alejar eso de tu espacio de trabajo.

Si buscas la comodidad a la hora de trabajar en casa, tu enfoque tiene que ser “climatizar” correctamente tu vivienda para que esto sea posible. No necesitas reformar tu casa para construir una oficina; bastará con que te apropies de un espacio ocioso de tu sala o habitación para que le des calor a lo que será tu nuevo sitio de trabajo en casa. Hazte con un escritorio; ordena tus instrumentos de trabajo; pon música a juego y comienza un día productivo con ergonomía.
Observación: Si piensas instalar tu pequeña oficina en la habitación, procura dar a cada mueble el uso correcto para que tu noche no se alargue a causa del insomnio. Me explico: Cuando tomas la habitación para tareas distintas a la siesta el cuerpo entra en confusión y puede costarte un poco más quedarte dormido. Para ello, la solución que encontré fue evitar trabajar en la cama, cosa que hice muchas veces y que alteró mis horas de sueño.

Asegúrate de tener equipo de calidad. Por experiencia propia sé que no hay nada más difícil que trabajar por internet si no tienes las mejores herramientas, por lo que es recomendable comprar computadoras de alto desempeño. Descuida, no necesitas el mega procesador, pero sí, por lo menos, una memoria Ram decente que no se pegue mientras escribes ni que cierre programas sin tu consentimiento si tienes un trabajo de diseñador gráfico, por ejemplo.
Si en cambio eres redactor freelance, no permitas por nada del mundo que te tumben las ideas. Mi recomendación es que si tienes una suegra que comienza a hablar sobre las compras del día, las malas costumbres de los perros y los chismes de la casa justo cuanto tienes 5 posts por entregar –me pasa-, le expliques cariñosamente que estás trabajando y que tu trabajo, aunque sea en casa, es tan serio como todos los demás y que necesitas tener esta conversación luego para que tus ideas no se desvanezcan. Yo no he podido hacer esto que te aconsejo (jaja). Más bien, lo que hice fue comentar el problema a mi novio para que se lo comunicara por mí, lo que me lleva a otro punto… ¿Qué hacía trabajando en casa de mi suegra? Te cuento que esto pasa porque mi conexión a internet es pésima.
¿Mi consejo? Necesitas sí o sí una conexión a internet de alto rendimiento al precio que cueste. Si haces cálculos, la tarifa mensual de internet que te cobran es solo una porción pequeña de lo que puedes ganar al mes trabajando desde casa sin interrupciones tontas como carga lenta, e internet que brilla por su ausencia en horas pico. En mi caso, la falta de internet es culpa de quien me arrienda ya que no ofrece el servicio, así que es un vecino de otra cuadra el que me auxilia en esa parte, pues Cantv es casi que la única alternativa en mi país. Por ahora, ese es un tema a resolver con urgencia si quiero que mi trabajo por internet no se vea afectado.
Últimamente me dedico a esperar la compra de una computadora nueva, un aire acondicionado (porque la ambientación y la temperatura también es importante) y reorganizar el calendario de publicaciones para que mi comodidad como freelancer también radique en dejar de pensar tanto en qué puedo escribir en este blog y empezar a planificar mis publicaciones para ahorrar tiempo.
Y para cerrar, podría darte una lista inmensa de temas que puedes resolver por tu cuenta para que trabajar por internet desde casa ya no represente un dolor de cabeza sino una satisfacción, la satisfacción de obtener la tan anhelada y merecida libertad financiera para la estabilidad económica de tu familia y, sobretodo, para el aprovechamiento eficaz de tu tiempo; sin embargo, dejaré que me ayudes a complementar este tema con tu comentario abajo. ¿Cómo lo harías? ¿Qué harías para agregar más comodidad de la que ya tienes a tu trabajo freelance? ¿Crees que trabajar por internet requiere del mismo confort y ergonomía que exigirías en una oficina? Cuéntame.
¡Un abrazo!


Pingback: Material de oficina y útiles indispensables para el trabajo diario de un freelancer